Por favor espere ...
Servimos en salud mental
LA OVEJA NUMERO UNO

jueves 26 de mayo de 2011, 12:02:10 AM

 

Cuando Daniela me dijo que iba a ser la oveja número uno en la obra de teatro de homenaje a Rafael Pombo el dia del acto de clausura de la escuela y que esperaba que pudiera acompañarla, no pude ocultar mi semblante de decepción. Soñaba que la escogerian para el protagónico de doña ratona hilando algodón hasta que llegaban el par de rufianes a armar la rumba y luego el tropel; o la pobre viejecita que poco tenía hasta que el notario hizo el inventario de sus bienes o al menos la pastora que perdió las ovejas por descuido. Pero nunca imaginé que fuera una oveja sin cola. El asunto se puso mas critico cuando me dijo que ese era el papel que había esperado toda la vida y que su única preocupación era saber cómo le iban a pegar el hopo.

 

Uno crece y se vuelve viejo luchando una carrera contra el tiempo para lograr que todas esas cosas que no pudo hacer cuando era un niño las hagan los hijos y este habito social de convertir a nuestros vástagos en una especie de clon mejorado de nuestra saga, no lleva a mas desilusiones porque no tenemos mas hijos ni sueños. 

 

Algunos estudios recientes han buscado definir si es cierto aquello de que las siguientes generaciones lo harán mejor que nosotros, pero lamentablemente la respuesta es que esto no es verdad. Se cumple algunas veces en la primera generación y a veces en la segunda, pero después de cuatro o cinco generaciones de una familia, los  tataranietos y demás descendientes de  un apellido de rancio abolengo no satisfacen para nada lo esperado por sus antecesores.  Sucede igual con las familias de políticos  y de artistas, que son los que salen con frecuencia en las revistas, inicialmente por sus logros y luego por los desafueros de sus hijos o nietos.

 

En realidad por genetica, Daniela difícilmente podría aspirar a algo más que a ser una oveja sin cola, ya que sus padres nunca participaron en ninguna obra de teatro, jamás salieron a cantar o a bailar en la escuela y mucho menos de adultos.  Pero esta noticia teatral me trajo el recuerdo de mis años de infancia, la soledad del tablero de ajedrez, que solo por accidente se convirtió en elemento de importancia por mi desempeño.  Si hubiera sido un jugador mediocre tal vez el asunto no hubiera trascendido, pero como llegó el momento en que el niño Sabogal podía jugar partidas simultáneas y ganar campeonatos, cada vez que obtenía algún reconocimiento o premio, siempre había otras personas a las cuales debía vencer. La fila no acababa nunca.

 

Pero yo si tenía un límite. Lo recordé hace un año, cuando me correspondió dictar una conferencia para los directores de las prisiones del país.  De repente empecé a temblar y no recordaba el contenido de mi charla hasta que mi cabeza se iluminó: Era un niño de nueve años que estaba parado por primera vez haciendo la fila que miles de mujeres recorren cada dia ante los muros de seis metros de la penitenciaria central de Peñas Blancas. No tenia adentro ningún ser querido. De hecho no había conocido un preso en mi vida. Lo único que sabía era que adentro estaban los hombres tenebrosos que podían derrotarme, los que me iban a enseñar a jugar como los dioses.  Podría derrotar a Karpov. 

Esta cita había sido programada por la directora de la casa de la cultura de mi pueblo que se había dado cuenta del potencial que tenía en sus manos, así que iba a darme todos los argumentos para que yo fuera el próximo gran maestro del ajedrez colombiano. Sin mayores explicaciones me hicieron acompañar de un funcionario de la secretaría de gobierno de mi pueblo que me iba empujando a medida que la fila se acercaba al sitio donde tras una reja, se efectuaba la requisa.

 

Cuando por fin llegué al primer control, el guarda me miró con cara de aburrimiento y escuchó lo que le decía el funcionario. Me hicieron entrar a un corredor y pasé la primera requisa de mi vida. Luego el otro guarda me pidió mi tarjeta de identidad con mi cara sonriente, el peinado engominado y el par de alas de gaviota del cuello de mi camisa. Escribió algo en un libro y luego se quedó con mi documento. A la seña avancé y otro señor me hizo subir la manga larga de mi camisa hasta el codo y sin aviso me puso un sello desvaído en el brazo, después de lo cual me dijo: “Mucho cuidado pelado, porque si se le borra el sello, no podrá salir de aquí”.

 

Esas palabras bastaron para que no pusiera atención a las siete u ocho rejas que me tocó atravesar antes de llegar a la biblioteca, donde me esperaban quince o veinte señores, sentados frente a los tableros de ajedrez de madera mas grandes que había visto en mi vida.  Caminé otra media hora con el antebrazo vuelto hacia arriba, contracturado por la postura y con los ojos llorosos pues la preocupación y el calor del presidio habían convertido mi brazo en un madero mojado en el que se desvanecía lentamente la marca del ingreso.

 

El funcionario de la alcaldía habló, luego el director de la prisión y los señores que estaban sentados me aplaudieron por unos segundos. Yo transpiraba como si estuviera corriendo la maratón de Cali en pleno verano y cada gota de sudor borraba mas y mas mi posibilidad de salir de allí. Cuando empecé a mover las fichas, los hombres sentados me miraban primero con asombro y en la medida en que los mates se sucedían, con risa y sarcasmo. El resultado de mi visita fue el esperado dada la situación, pero mis preocupaciones eran otras. Cuando termine de hacer ese, sí no el primero, por lo menos el mas grande ridículo de mi primera década de vida, salí rápidamente con lo que quedaba de mi tatuaje, empujado por el señor desconocido y descolorido de la alcaldía. Aun busco mi cola, porque la pastorcita de ese entonces no ayudó mucho. 

 

Ahora espero que a mi oveja numero uno le pongan su apéndice con una cinta adhesiva y salga del escenario con la firme intención de llegar el próximo año, a ser la pastora, la pobre viejecita, la señora rata o la oveja número uno, dos o tres y yo la aplaudiré a rabiar. 

Publicado por Jason | No hay comentarios

Comentarios

Debe haber iniciado sesión para dejar un comentario

  • No hay comentarios
Más artículos
Usuario: Contraseña:
¿Olvidó su contraseña?
Nombre: Apellidos: Usuario: Contraseña: Verificar contraseña: Correo electrónico:
Terapeutas conectados
En este momento no hay terapeutas disponibles en línea.

Para ser atendido en línea, seleccione el número de sesiones y el psicoterapeuta de su preferencia.

Sesiones
Psicoterapeuta
Frase célebre

No pongas en peligro tu vida. Eres todo lo que tienes.

Janis Joplin

Grafiteros
  • Facundo: Camina o te alcanza la Parca http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/news/fullstory_150458.html#.VMKSDoJeJx
  • kitayama: Expresar la ira es malo para los gringos y excelente para la salud de los japoneses
  • Mion: Ahora resulta que hacerse pis en la cama es el medidor de depresión: si te cascan te deprimes, si no lo hicieron, te salvas
  • Glass: No seas plástico, regresa al envase retornable
  • nietzche: Segun la mitologia cristiana, hoy 22 de octubre dios creo el mundo. Me gustaria saber quien y como pudo verificarlo
Saludo
Encuestas

Dado el creciente interés en el tema de la felicidad, nos preguntamos: ¿Cual de estas cosas te haría mas feliz?

Ganar la lotería
Tener un trabajo estable
Ser correspondido en el amor
Vivir muchos años
Resultados
Síganos
© 2017 Alféizar - Todos los derechos reservados
Desarrollado por FELINUX LTDA