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OBSESIÓN

martes 13 de diciembre de 2011, 01:11:46 AM

 

En vacaciones  uno empieza a levantarse mas tarde y a hacer pereza en la cama mientras recuerda toda clase de cosas que le han sucedido en la vida. Esta mañana me desperté pensando en el coronel Nicholson, el de  El puente sobre el rio Kwai, en su campo de concentración japonés de la segunda guerra mundial, con su idea fija de hacer un puente mejor que el que pudieran hacer sus captores sin tener en cuenta otras consideraciones éticas y rápidamente caí en asociaciones diversas hasta que llegué a la historia de mi hora gay, que había fundido en mi cajón de los recuerdos hace ya muchos años.

 

El asunto en cuestión ocurrió durante el albor del internet en nuestro país, que me sorprendió en Cali con un computador y  un modem telefónico convirtiéndome por algún tiempo en “todo un experto” al cual muchas personas empezaron a buscar para explicarles aspectos relacionados con las nuevas aplicaciones que cambiaron dramáticamente la vida de muchos de mis contemporáneos que ni siquiera imaginaban las implicaciones.

 

Una de mis compañeras de trabajo, Sofía, una bonita morena, se acercó una mañana y con cierta vergüenza me explicó que sus relaciones de pareja habían fracasado y que había llegado a la conclusión que solo podría encontrarlo en el extranjero porque consideraba que sus coterráneos no la comprendían. Bastaron algunas entradas  a la web y rápidamente encontramos que existían unos grupos de solteros en los que podía encontrar al hombre de sus sueños. Dos o tres visitas del gringo elegido a nuestro país y la situación fue un  éxito.

 

En fin, este triunfo inicial me alentó para seguir por el camino, así que unos meses después una de mis pacientes dio papaya con sus inquietudes por sus problemas de relación y me apresure a ofrecer mis servicios como casamentero internautico. La joven era una rubia, profesional, muy atractiva pero que tenia lo que consideraba problemas de peso y al parecer por este motivo sus novios rompían. Yo ya tenía mucha experiencia, así que ingrese a la página de solteros con problema de peso, que también estaban conformando comunidades especializadas, así que fue más fácil todavía, porque la cuestión del peso era lo de menos para un gringo de doscientos kilos con idénticos problemas y mucho afecto para repartir.

 

Hoy sigo esperando que algún niño en USA lleve mi nombre en honor de mis habilidades como casamentero o que al menos me paguen lo de los acarreos.

 

Como toda victoria trae consigo retos más grandes, pronto me puse a la búsqueda de otra persona a la cual ayudar, pues había descubierto que en esto de ser un emulo de San Antonio, me las traía y mis clientas no necesitaban hacer las torturas que generalmente hacen las abuelas a la efigie del santo con la intención de conseguirle pareja a sus núbiles.

 

El siguiente caso llegó directamente a mi apartamento cuando mi prima fue a visitarnos por vacaciones. La señora, una cuarentona de película, hermosa y simpática a morir, después de separarse de su pareja había regresado al cubil y solo se ocupaba de hacer feliz a su hija preadolescente, que gastaba todo su tiempo. 

 

Blanca Inés, que así se llamaba la susodicha, no andaba en búsqueda de pareja que digamos. De hecho jamás me mencionó esta intención pero después de revisar sus credenciales y enfundado en mi nuevo oficio, tomé la determinación de ayudarla a conseguir al hombre de sus sueños.

 

Después de explicarle el mecanismo de búsqueda, completamente novedoso para ella, empezamos a revisar uno por uno los diferentes partidos que encontramos en la red. Como el caso era digámoslo personal, decidí hacer un examen  más minucioso y concienzudo de los individuos  hasta que lográramos dar con el tipo adecuado.

 

La foto de perfil era de por si impresionante, el hombre aparecía con pinta de galán de televisión, apoyado sobre un pequeño yate en un embarcadero, con los pies enfundados en tenis marineros blancos sin medias y haciendo gala de desparpajo, pisaba el casco con la gracia del propietario. En el pie de foto decía “Charles Bowinsky, naviero, 45 años”. La prima lo miró con alguna desconfianza: “¿Si será que este man se fija en mi?” yo la regañé por su pobre autoestima y la hice dar la vuelta, para apreciar entre ambos sus sobradas cualidades.

 

Decidimos que este era nuestro hombre y empezamos el trabajo. Le tomé varias fotos.  Seria, de perfil, con risa fingida, con la boca entreabierta como modelo de ropa interior o candidato a puesto público, con ropa casual, deportiva,  de gala y con una copa llena de coca cola sin gas en la mano. Conseguimos un reloj prestado y unos aretes de fiesta que tenia guardados mi vecina. En fin, después de veinte fotos, encontramos algunas que podían ponerse en el perfil y daban fe de la belleza de la prima. No había pierde.

 

Después de santiguarnos, dimos el clic e hicimos la respectiva solicitud de amistad en el foro de solos y solas. Por si las moscas, también enviamos otras tres  invitaciones a igual número de galanes que habían quedado en segundo lugar de nuestro campeonato.

 

Los galanes menos afortunados fueron los primeros en responder, lo cual fue tomado con alegría por la prima, pero el pez mayor no picaba. La prima entre tanto saludaba a sus pretendientes por el ICQ y a veces se enredaba cuando los tres la llamaban al tiempo, pero se divertía.

 

Yo rumiaba como traerle al galán. Me veía subido en ese bote, pescando marlines mientras mi prima y su enamorado descansaban plácidamente tomando coca cola sobre la cubierta.

 

Entonces hice una sugerencia mas atrevida a la prima, enviar un mensaje quejoso en el que preguntaba como quien no quiere la cosa porque no le había respondido, poniendo su mejor timbre de damisela en peligro.

 

Surtió efecto como si le hubiera puesto un trozo de aguacate a una cachama. El pez cayo redondo, empezó a pedir disculpas por su tardanza, revoloteaba y le ponía citas en todos los horarios. Yo le decía que no se apresurara a recoger sedal, que le dijera que estaba hablando con otra “persona”, sin definirle identidad o sexo, lo cual ponía a nuestro galán en ascuas, instándola con más ganas a hablar por fin.

 

Cuando se comunicaron, fue amor a primera “vista”, parecían hechos el uno para el otro y yo me emocionaba como niño chiquito que hace su primera pilatuna.  En cuestión de dos o tres días, el romance cuajó y cada vez se veía venir el momento de la petición. Yo esperaba.

 

Lo que no había tenido en cuenta era que la preadolescente empezó a observar a su madre demasiado tiempo en el internet y a preocuparse.  No entendía porque la madre reía sola y su semblante había cambiado tanto. Hizo lo de todas las adolescentes: se metió al correo de la mamá y encontró la verdad temida, que le iban a traer del extranjero un padrastro gringo. 

 

La pataleta fue de campeonato, con despelucada y amenaza de corte de venas.  La prima se puso nerviosa, pero logre tranquilizarla y encerrar a la jovenzuela en su cuarto, mientras lográbamos nuestro cometido, pero el tipo con razón había llegado soltero a los 45 años. No  daba señales de querer avanzar y no se daba cuenta que se acababan las vacaciones de la prima.

 

El dia que la prima regreso a su casa, bastante acongojada con los sermones de su hija, me dijo que lamentablemente, aunque el tipo estaba bastante atractivo, no iba a continuar chateando por el bienestar de su hija. Yo solo tenía en la cabeza a la hija tomando el sol mientras la prima tomaba coca cola con su gringo en el solárium.

 

En fin, después de dos o tres días, tome la decisión. Ingresé con el nombre y la clave de mi prima, que había guardado para la ocasión y empecé tímidamente a chatear con el gringo:/como te va, charly?//good, honey, aprender tu beuatiful lenguaje//te extrañe, Carlitos/…

 

Dos horas de charla después, satisfecho de haber preservado ese amor tan especial entre dos seres tan lindos.  Quedamos para hablarnos al dia siguiente y al siguiente y así, durante varios meses, pero el gringo no se decidía a decir nada y yo ya empezaba a tener lapsus que menos mal el hombre no alcanzaba a pillarse porque su español era peor que mi ingles, lo cual daba más ternura a la relación.

 

Cuando ya desesperaba, decidí tomar el toro por los cachos y le dije: /cuando vas a venir a visitarme, charms?/ el gringo me cambiaba la torta, me decía que tenía unos hermosos eyes o algo por el estilo. Dos o tres llamados de atención iguales y finalmente el gringo no contesto por una semana.

 

Creí enloquecer. No esperaba que el hombrecito se me escabullera. Al cabo del tiempo finalmente se conectó y me dijo en un tono algo más seco que de costumbre: /tengo algo que decir, Blanqua/ yo permanecí callado y a la expectativa, entonces tecleó: /yo no tengo una casa en las Bahamas. Te he mentido/ como aun no contestaba, me dijo: /el yate no es mío, es una foto de un crucero promocional/…

 

Yo empecé a recordar al coronel Nicholson cuando se dio cuenta que su obra maestra servía para que pasaran los trenes de los japoneses con municiones hacia los barcos y aviones que iban a estrellarse contra los portaviones gringos en el Pacifico norte.

 

El hombre siguió: /yo en realidad no soy gringo, vivo en Pereira y me llamo Carlos Fernando, pero te amo, Blanca y quiero casarme contigo/

 

El coronel Nicholson se dio cuenta de su error cuando ya había disparado a sus oficiales que trataban de volar ese puente excepcional  y arrepentido a la manera del  Hollywood de siempre, cae mal herido y con su cuerpo acciona el detonador que explota el puente, mientras al fondo suena la marcha del coronel Bogey  que todos los que la vimos, silbamos alguna vez.

 

Yo, menos trágico, solo atiné a decirle: /amigo, repentinamente he perdido el interés/

 

Publicado por Jason | No hay comentarios

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  • Facundo: Camina o te alcanza la Parca http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/news/fullstory_150458.html#.VMKSDoJeJx
  • kitayama: Expresar la ira es malo para los gringos y excelente para la salud de los japoneses
  • Mion: Ahora resulta que hacerse pis en la cama es el medidor de depresión: si te cascan te deprimes, si no lo hicieron, te salvas
  • Glass: No seas plástico, regresa al envase retornable
  • nietzche: Segun la mitologia cristiana, hoy 22 de octubre dios creo el mundo. Me gustaria saber quien y como pudo verificarlo
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